Que hacer si tu hijo no quiere estudiar

Que hacer si tu hijo no quiere estudiar

Creo que no hay padre o madre que en algún momento de la crianza de nuestros retoños no nos hayamos encontrado en esta tesitura: Mi hijo no quiere estudiar. Lo que te lleva a ti a plantearte la siguiente cuestión: que hacer si tu hijo no quiere estudiar. Y si, amigos/as lectores del blog, yo no soy una excepción y mis peques tampoco.

De hecho, os voy a confesar que últimamente mi pequeña Irene, no anda muy fina con las notas. De momento no ha suspendido nada, pero esta sacando cincos pelados en algunas asignaturas (muchas) y os recuerdo que solamente esta en 5º de EGB. El futuro pinta mal si la cosa sigue así. Ante tal situación, me puse manos a la obra.

¿Que hacer si tu hijo no quiere estudiar?

Pues la historia empezó hace un par de meses con la implantación de nuevos habitos “estudiantiles”. Al principio, como suele suceder con los niños, los cambios no fueron aceptados con gracia, pero poco a poco, hemos conseguido que las horas de estudio se conviertan en un momento agradable y que se nos pase la tarde volando. Además, ha servido para conseguir momentos de conexión (y calidad) con mis hijos que recordaran para siempre.

Al plantearme que hacer si tu hijo no quiere estudiar, lo primero que debí en cuenta, es que mi pequeña ya tiene 10 años y va camino de los 11, lo que supone que empieza a tener inquietudes, a plantearse cosas y a “despuntar” en algunos aspectos, que hacen que poco a poco deje de ser una niña, para pasar a ser una adolescente. Un momento bastante critico tanto para los niños, como para los padres. Algo que por cierto, parece ser que en los varones se lleva “mejor”. Quizás por que no sean tan avispados como las niñas, al menos, eso es lo que sucede en mi caso particular, donde Alejandro, pese a estar a punto de cumplir 9 años, sigue sin tener ni una pizca de malicia.

Como motivar a un niño de 10 años a estudiar

El quid de la cuestión entonces es: Como motivar a un niño de 10 años a estudiar. Porque debemos asumir, que si no esta motivado, no va a estudiar. Como siempre os digo, pensad en vosotros mismos. Si te motivan en el trabajo con un extra a fin de mes si produces más, ¿a que te motivas? Sin embargo, si el jefe te echa una bronca del copón, ¿te dan ganas de trabar?. Pues los niños, son iguales. Así que para motivar a un niño de 10 años a estudiar lo mejor es incentivarlo y no castigarle.

De repente saca malas notas y no se porque.

Debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿porque ha bajado el rendimiento escolar de mi hijo/a? Pues la verdad, es que podemos encontrar cientos de motivos, pero el principal, aunque parezca increíble, es porque no quiere a su profesor. Y contra eso, poco podemos hacer. Y no es broma, se ha demostrado que los niños que tienen cariño a sus maestros, aprender más y mejor. De hecho, yo me he entrevistado con su maestra, que es una señora entrañable y adorable, pero que no ha conseguido “conectar” con mi peque.

Llegados a este punto, el único maestro que nos queda al que mi hija quiere, soy yo mismo. Ahí comienza una ardua labor, mas que como maestro, como mentor, en la que debemos explicarle, con MUCHA paciencia, los beneficios de tener una buena formación académica. Ahí nos pueden ser de ayuda los abuelos, los eternos consentidores, que en esta ocasión les pueden hablar de su niñez, de cuando no se estudiaba y como pronto tuvieron que empezar a trabajar. Se trata de que nos niños reciban mensajes de diferentes personas para que se hagan una idea de las consecuencias de no estudiar.

Hay psicólogos, que achacan a los problemas en casa la falta de interés por los niños en el aprendizaje, yo sin embargo tengo mis reservas al respecto. He visto hogares desestructurados por completo, donde han salido niños que eran unos lumbreras. Si en el colegio se lo pasan bien, aprenden.

¿Qué hacer si en el colegio no se lo pasan bien?

Cuando buscas solución al problema de que hacer si tu hijo no quiere estudiar, en ocasiones sucede, que en clases con 30 niños o más, si a nuestro peque le ponen en la parte de atrás del aula, simplemente no se entere de nada. Así es imposible que lo pase bien, porque casi no forma parte del grupo.

Contra esto, poco podemos hacer, si no más que repasar las lecciones con él/ella cuando llegue a casa. Esto puede ser muy complicado con los horarios de trabajo, y puede que no apetezca ponerse después de una dura jornada laboral, pero debéis pensar que seguramente a vuestro peque le pase lo mismo, que tampoco le apetezca. Así que vamos a pensar que si queremos que nuestro hijo/a aprenda a esforzarse, somos los primeros que debemos dar ejemplo.

Mi hijo no se entera de nada

Ya te digo yo que NO. Se entera de todo lo que le interesa. Mi Alejandro se sabe todos los nombres de todos los poquemon de este universo conocido y del paralelo. Parece la Wikipedia de los poquemon. ¿Por qué? Porque le gusta.

Hay niños de 8 años que se saben los nombres de todos los jugadores de la liga de 1ª división. El mío no se sabe ni uno. Porque no le gusta el fútbol. Lo que debemos hacer, como padres, es sentarnos a su lado y aprender con él/ella y hacerlo de manera divertida. No con presiones o amenazas de castigos. Nada más motivos que un suculento premio si subimos las notas en la siguiente evaluación. No recurramos al “te quito la consola” o lo que sea, porque si no tiene nada que perder, se desmotivara enseguida.

Establezcamos horarios

Si hoy estudias dos horas, el próximo día puedes jugar a la consola. En mi caso, mis peques saben que ir al parque de 17:00 a 18:30 es el premio por haber tenido una buena sesión de estudios la jornada anterior. Así que de 18:30 a 20:00 estudiamos con la vista puesta en “mañana tendremos parque”. Por supuesto, si las notas son buenas, tendremos “premios”, que pueden ser excursiones, viajes, regalos, o lo que vosotros consideréis. De esta manera los peques se motivan y no somos el padre/madre malo que solamente castiga y amenaza. Recordad siempre, si no os gusta que os traten mal en el trabajo, no tratéis mal a vuestros hijos. A ellos tampoco les gusta.

Los horarios, que era de lo que estábamos hablando, ayudan a crear hábitos y rutinas. Recordemos que para que algo se convierta en un habito, hay que repetirlo durante 40 días, así que no desesperéis si 15 días después de haber empezado aun hay baches, o retrocesos en cuando a crear el habito de estudiar. Paciencia, paciencia, y más paciencia.

Prohibiciones para los padres (si, si, para los padres)

“Es que no te enteras”, “Como es que no lo entiendes”, etc… Por lo general, la gente somos muy negativos. Sin ir más lejos, esta mañana, un compañero de trabajo me contaba que le daba apuro decirle a su empleada del hogar “Esto no lo hagas si, que no me gusta” a lo que le respondí: “Dile, hazlo así, que me gusta más”.

Pues con los niños hay que actuar de la misma manera. Es muy fácil destruir su autoestima, y nosotros, como padres, somos las personas que más influencia tenemos sobre ellos. Ante las quejas de “No me sale”, “No lo entiendo”, nuestras respuestas tienen que ser positivas siempre: “Veras como sí que te sale, yo te ayudo” y cuando finalmente realice bien el ejercicio, hay que chocar las palmas, darle un abrazo y si hace falta descorchar champan. Además, que sienta mejor que abrazar a un hijo porque ha conseguido un logro, por pequeño que sea.

Estudiar en casa ¿Sí o no?

Yo digo que no. Mejor en la biblioteca. En mi caso, disponemos de salas de estudio, donde nos encerramos los tres y lo pasamos genial, curioso, porque apenas podemos hablar, ya que está prohibido. Aun así, el “entorno” es propicio. No hay ruidos, distracciones, solo se ve gente estudiando (lo que por cierto, refuerza la idea de lo importante que es). Además, para ellos ir a estudiar a la biblioteca, rodeados de universitarios, les hace sentir mas importantes.

Conclusión

Si te encuentras con este “problemilla” de que hacer si tu hijo no quiere estudiar, recuerda que tú puedes ser parte de la solución si de verdad quieres. Enfadarte con tu hijo/a será crear un problema más. El niño pensara “no quiero estudiar y además mis padres se enfadan, genial”. Debes recordar que estudiar no es para tu beneficio, si no para el suyo y es algo que debe tener presente. Si has educado a tu hijo/a como una persona responsable, te será más fácil. Si aún no lo has hecho, empieza ya mismo y cuando tropieza, explícale que ha tropezado porque para ir correctamente por la vida, se necesita una buena educación.

Y por favor, no vayáis a liársela a los profesores. En mis tiempos si te reñían en el colegio, te llevabas una paliza en casa y yo adoro a mis padres, y no tengo ningún trauma. Si TODOS los niños van bien en clase menos el vuestro, NO es culpa de maestro.

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